Animales en economía

En el mundo de la economía y las finanzas es habitual el uso de nombres de animales. Tenemos toros, osos, halcones, palomas, cerdos, gallinas o buitres, este último muy de moda por ser el nombre otorgado a los fondos de inversión dedicados a comprar muy barato para despiezar y luego vender.

toro y oso

La auténtica fauna la encontramos en las bolsas de valores, mercados donde continuamente se producen operaciones de compra-venta de acciones y otros títulos, para las que se fija un precio en función de la oferta y la demanda. Según su perfil, al inversor se le puede llamar con un nombre u otro.

Los inversores denominados toros son aquellos que compran cuando suben los precios e índices, puesto que piensan que lo seguirán haciendo, una estrategia que puede acabar en pérdidas si se sobrevaloran las acciones. Al igual que un toro, que embiste de abajo arriba, ellos actúan cuando el mercado va en alza.

Mientras que el toro representa al inversor fuerte y optimista que compra con tendencia alcista, los osos representan a aquellos que especulan cuando la tendencia del mercado es bajista, vendiendo acciones que no poseen para adquirirlas posteriormente. Como los osos cuando mueven su zarza de arriba abajo, ellos invierten cuando el mercado baja y toca fondo.

Esta terminología tiene mucho que ver con la conocida frase “vender la piel del oso antes de cazarlo”. Su origen se remonta a la época en la que existía una gran demanda de pieles de oso, cuando los cazadores aprovechaban para venderlas antes de la caza.

Los toros hacen que suban los precios y los osos hacen que bajen, una lucha que tiene como resultado un precio final al que se realizará la transacción. Un mismo comprador puede ser un día toro si cree que las acciones subirán y otro día oso si piensa que la cotización bajará.

En el zoológico de la bolsa también habita el cerdo, símbolo del ahorro por ser un animal sinónimo de abundancia, y que en bolsa representa a pequeños inversores sin demasiada formación bursátil ni criterio, los favoritos de muchos brokers. Asumen mucho riesgo comprando títulos muy volátiles, algo que puede dar beneficios rápidamente, pero también grandes pérdidas. Más que inversores, algunos parecen jugadores de casino en busca del gran golpe de suerte.

En el polo opuesto están los pollos o gallinas, aquellos que sólo compran valores muy seguros y sin riesgo, algo que lógicamente conlleva pocos beneficios.

Dejando de lado la bolsa, otros animales que sobrevuelan la economía son los halcones, políticos o inversores partidarios de estrategias agresivas; y las palomas, aquellos más conservadores y conciliadores.

Independientemente del apelativo que usemos, siempre hay quienes ganan dinero suba o baje la bolsa, haya o no crisis económica. A parte están aquellos que ganen o no, disfrutan y se lucran contando cómo ganar dinero sin esfuerzo, haciendo creer a todo el mundo que es facilísimo hacerse rico.

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Acerca de Alberto

Diplomado en Ciencias Empresariales. Técnico Superior en Gestión Comercial y Marketing.
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